lunes, 26 de julio de 2010

Virtudes

En líneas anteriores explicaba, que todos tenemos un inmenso poder. Pocos lo descubren, y menos aun son quienes lo utilizan. Ya la física cuántica arribó sobre el tema con grandes científicos y matemáticos que aportaron gran cantidad de teorías específicas y empíricamente comprobables que exceden en demasía al tema que quiero tocar si entramos en detalles. Al respecto tengo mi postura, la misma es una simple apreciación de que las virtudes de todas las personas deben ser afloradas en algún momento de la vida. Dichas virtudes son muy variadas dependiendo de cada persona en particular. Debemos descubrir cual es la nuestra para poder explotarla al máximo. Es la herramienta que Dios (o para quien no cree en un ser supremo, la Vida o la naturaleza) nos da para poder afrontar las adversidades que nos toca vivir. He escuchado una vez a un hombre hablar con una fuerza descomunal que traspasaba el televisor y hacía que mi persona sienta excitación por empezar a encontrar mi propia herramienta. Este “caballero” de la vida, era paupérrimo. Recolectaba residuos aun con posibilidades de uso, para vender y hacer algunos pesos para poder darle de comer a su numerosa familia. El periodista le pregunta en medio de la improvisada entrevista: “No siente tristeza que el país lo haya dejado tan abandonado, empujándolo a revolver la basura para sobrevivir?” El hombre, sorprendido lo miró y le dijo: “Yo tengo 7 hijos y lo que hago aquí lo hago con ganas, porque sé que esto es un aporte mas para que mis hijos puedan estudiar y vestirse. No pienso que yo sea un necesitado, hay personas que necesitan muchísimo mas que yo. Pido por ellos. Pido para que Dios y la vida se apiaden de ellos y la sociedad les tienda una mano. Yo puedo caminar, puedo educar a mis hijos, tengo fuerzas para hacerlo, tengo una familia que me ama y yo los amo a ellos, somos un equipo que luchamos para salir adelante y hay una gran cantidad de personas que no tienen ni un poco de lo que yo tengo, rezo por ellos para que puedan salir adelante”. Una persona que en ese momento estaba conmigo, se río sarcásticamente pensando que ese hombre estaba loco. Yo lo miré, y me sonreí un momento. Entonces pensé respecto de esta persona que me acompañaba frente al televisor: “Tu patrimonio económico no llega ni al uno por ciento de la inmensidad del caudal afectivo que tiene este hombre, si es que ponemos en el mismo parámetro de comparación. Vos creés que tenés más que él. Pero lo tuyo es todo material. Eso que nunca te va a servir para ser feliz, porque no vas a tener nunca con quien compartirlo de una forma auténtica. Este tipo, llega a su casa con unos pocos pesos, pero lucha con su familia y esa unidad le permite amar… le permite sentir el deseo de superación, ese que vos nunca en tu vida podrás experimentar y que desgraciadamente no podrás tener el beneplácito de disfrutar cuando ocurra, porque nunca llegará ese día si seguís pensando con el culo y no con el corazón”.

En la religión hindú creen en la reencarnación, entonces consideran que en cada vida que vivimos tenemos la particular posibilidad de quedarnos con la herramienta que nos tocó usar en la vida pasada. Por eso la representación de sus deidades tienen varios brazos y cada uno de ellos lleva la herramienta de su vida anterior. En lo personal no creo en la reencarnación, pero si considero que esa herramienta existe, y que quién la descubre puede desenvolverse mejor en su paso por esta vida.

Todos tenemos virtudes, cual es la tuya? Qué estas esperando para intentar descubrirla? Y si ya sabes cuál es, qué esperas para explotarla?

0 comentarios:

Publicar un comentario