martes, 6 de julio de 2010

Amar para enseñar y ser amado para aprender

Siempre que preguntamos “que es el amor” obtenemos diferentes respuestas dependiendo del interlocutor y también de cómo interprete la pregunta. Más allá de lo que en psicología u otras ramas del estudio del ser humano como individuo con emociones opinen del amor sensual, amor fraterno, amor platónico y otros tipos de amor, yo tengo mi propia observación. Al igual que muchos, considero que el amor es el verdadero motor que empuja todo lo que hago, absolutamente todo. O al menos la mayoría de mis acciones. Es así que puedo afirmar que hasta cuando me enojo con alguien (en casos puntuales) lo hago por amor. Pondré un ejemplo para graficar lo dicho: Mi hermano me grita, me dice algo agraviante para agredirme. Nace en mi una bronca que desde el principio hasta el fin está marcada por el amor que siento hacia él. Si un completo extraño o una persona por la cual no siento lo mismo, me dice exactamente lo mismo no va a lograr en mi el mismo resultado porque solo voy a tomarlo como de quien viene. Consecuentemente la reacción también será distinta. A mi hermano voy a gritarle, voy a estar quizás hasta horas hablando para que comprenda el motivo de mi enojo y buscaré que esa situación no se vuelva a repetir, en cambio con el extraño no tendré mas que una ironía para responder y en el peor de los casos algún que otro puñetazo si continua con su imperiosa actitud de agresión.

Siguiendo con puntos de vista sobre el amor, puedo también afirmar que quien se enamora alguna vez, puede descubrir una parte de sí que hasta ese momento era completamente desconocida. Ese nuevo universo que descubre le permite tener una observación distinta de muchas cosas, y hasta lo hace crecer como persona, porque tiene el privilegio de ser un factor importante en la formación y redescubrimiento de esa persona que tiene a su lado. Y eso es parte de la misión que tenemos en este mundo: amar para enseñar, y ser amado para aprender. En la vida es eso lo primero que toda persona debe tener en cuenta para no errar al momento de actuar.

Una vez me dijeron que el amor va mutando a medida que el ser humano crece. Por mi parte considero que el amor es siempre el mismo. El que va mutando es uno, y al mismo tiempo cuando va evolucionando va descubriendo ese amor que está oculto dentro de cada persona. Creo que en todas las personas existe amor, pero a veces también existe mucho odio, y ese amor se ve opacado. Ya mi abuelo lo decía: siempre que hagas las cosas con buen corazón van a llegar a buen puerto. El punto está en darse cuenta lo antes posible que todo lo que hagamos, siempre que lo hagamos con un objetivo dirigido por el amor, no cabe la mas mínima duda que va a llegar a un buen resultado, que tal vez no sea el que esperamos, pero seguro será en muchos casos aun mejor.

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